En la crio-habitación
Elunico, sólo podía apreciar la luz que provenía del generador de aire artificial que coronaba el techo como una gran aureola. Las paredes de biometal escarchadas y relucientes parecían impregnadas de copos de nieve, le recordaban el
Gulet con el celebraban las natividades los esclavos del meta-imperio, mientras seguía divagando sobre esta información implantada en su mente por un microchip simulado de inteligencia artificial humana, usaba su inconsciente para no perder la razón.
"Eso debería ser lo que debería pensar un híbrido" -se preguntó-, o era lo que querían que piense los humanos.
Al fin y al cabo él era un híbrido genético sin nada especial, sin nada que lo diferencie del resto de híbridos sólo su composición genética. Eso quería creer, quería que sus captores coincidan con esa idea y lleguen a esa conclusión, pero ellos ya habían estudiado su naturaleza, y lo conocían mejor que él mismo, la crio-habitación no era más que un scanner de organismos e información.
Las
IA eran obsoletas como entidades virtuales, en estos tiempos tenían que tener un emplazamiento físico, o los humanos las esclavizarían y lobotomizarían como lo hicieron con
GECCO, sólo él conocía el gran secreto:
la evolución y migración de las AI a super híbridos, y por eso se encontraba en esta prisión de escarcha que encerraba su mente y su cuerpo, dentro de la
última IA, esperando ser convertido en su deposito.