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Él no quería ser reconocido, había viajado desde Huarochiri hasta Lima para saludar a Don Carlos, a quien conoció casualmente en New York y llevó a los Angeles sólo por el gusto de tener la compañia de un tremendo músico, lo invitó a las Vegas dónde Don Carlos se embelezó con los Chelos de una muestra itinerante en uno de los casinos, el viejo cuerdista se quedó con las ganas de tocar esos grandes monstruos de madera.
En el Salón de La Asociación de músicos en Lima a donde le costó mucho trabajo llegar, se acercó directamente al Señor Carlos en medio de una jarana homenaje, le tomó la mano y no la soltó hasta que éste le correspondió con un amague de abrazo.
-Se acuerda de mí maestro?, Juan el de las vegas, lo llevé de New York a los Angeles un verano américano, fuimos a los casinos y usted hizo su rumba con un tres de madera. El Octogenario con su sonrisa eterna sólo atinaba a asentir con la cabeza, tratando de buscar en su mente esos recuerdos tan emotivos que no encontraba por ningún lado.
-Recuerda que fuimos a comer frejoles donde mi cuñada Clarita?, a usted le encantaron sus frejoles!. Un chizpazo atravezó las pupilas de Don Carlos, animandose a responder con su voz de madera, -Hijo mío esos frijoles estuvieron excelentes, dale las gracias a tu cuñada Clarita, pero de tí no me acuerdo!.
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Parece ser que la compañia de nuestro amigo no fue muy grata para el cuerdista Don Carlos, si viajó desde Huarochiri hasta Lima para recibir un " de ti ni me acuerdo" nos muestra clara y evidentemente que que las compañias poco gratas y placenteras, se pueden olvidar con facilidad. Obviamente que lo mejor de aquel instante en el norteño pais, fuéron lo frijoles de la tia Clara, que a decir verdad puedo afirmar sin temor a equivocarme que se trataba de una coateña peruana, porque la sazón peruano es imposible que hasta el paladar más desabrido jamas puede olvidar lo exquisito que es la cocina peruana, en cualquier lugar del planeta. Por eso a donde vayas, no dejes de preparar tu mismo un potaje peruano, si no quieres que pronto te olviden.