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No pretendía hacerlo, nada me llamaba a viajar.
La Asesina fue puntual tocó a la puerta a la hora señalada, esperaba que no llegara, inventaría cualquier excusa, pero ella estaba allí con su bulk de viaje, retandome a ponerle peros y obstaculos, no tenía otra salida más que esperar que algo sucediera en el universo pasivo, tome un bolso y salimos rumbo al lugar "que sea lo que tiene que ser".
En el trayecto algunas cosas que sucedían nos interrumpían pero nada lo suficientemente concluyente como para evitar el viaje, puse algunas excusas burocráticas que ella desecho con la mirada y su actitud "no me hagas esperar". Era el inicio de fricciones que se convertirían en terremotos más adelante, yo ya llevaba la intensión de resignación esperando lo peor al viajar con mi asesina, pero sin quererlo en mi interior, tratando de hacer que suceda lo más lenta y prolongadamente posible.
Al llegar al terminal la máquina de recuerdos que era su mayor alegría dejó de funcionar, me sentí en un estado de desvanecimiento, no entendía que estaba pasando ni porqué estaba allí, la asesina hizo que retorne a su funcionamiento habitual desesperadamente, nuevamente regresé a mis pensamientos recurrentes, sólo quería que ella sea feliz por los recuerdos del pasado juntos, y si ella quería viajar en el tiempo lo ibamos a hacer porque yo estaba para eso, para cumplir sus deseos, entonces abordamos el prototransporte.
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