|
Preparación:
-Asumir una actitud correcta frente a la vida.
-Lograr que nuestras vidas estén en armonía con las leyes que gobiernan este universo. Las leyes que gobiernan este universo obran por el bien tan pronto como las obedecemos.
-Llevar a la vida práctica todas las cosas buenas en las que crees: Si tú sabes lo que deberías hacer pero no lo haces, eres en verdad una persona sumamente infeliz. -Cada uno de nosotros tiene un lugar especial en el Esquema de la Vida. -Simplifica tu vida. -Purifica tu cuerpo. -Purifica tus pensamientos: Ellos pueden ser un poderoso factor para el bien cuando están del lado positivo; pero pueden enfermarte, y de hecho lo hacen, cuando están del lado negativo.Si albergas el menor rencor contra alguien, o cualquier tipo de pensamiento no bondadoso, debes librarte de él inmediatamente; no está dañando a nadie sino a ti mismo. Se dice que el odio daña al que odia, no al que es odiado. No basta hacer lo correcto y decir lo correcto; también debes pensar lo que es correcto, antes de que tu vida pueda armonizarse. -Purifica el deseo y las motivaciones: Tu motivación, si es que has de encontrar paz interior, debe ser hacia fuera de ti mismo, debe ser de servicio. Debe ser dar, no recibir. -La renuncia a la voluntad propia: Una vez que logras la primera de las renuncias, has hallado la paz interior, porque es la renuncia a la voluntad propia. -La renuncia al sentimiento de separación. Comenzamos sintiéndonos muy separados y juzgando todo en relación a nosotros como si fuéramos el centro del universo. No estamos separados de nuestros congéneres humanos; todo forma una totalidad, es sólo desde ese punto de vista más elevado que puedes comprender lo que es amar a tu prójimo como a ti mismo. -La renuncia a todos los apegos: Cualquier cosa a la cual no puedas renunciar cuando ha rebasado su utilidad, te posee; y en esta era materialista muchísimos de nosotros estamos poseídos por nuestras posesiones. No somos libres. -La renuncia a todo sentimiento negativo: Preocuparse es un inútil afanarse sobre cosas que no podemos cambiar. Voy a mencionar sólo una técnica. Muy rara vez te preocupas acerca del momento presente; frecuentemente todo está bien. Si te preocupas sufres por el pasado, el cual debías haber olvidado hace mucho tiempo, o sientes aprensión por el futuro, el cual ni siquiera ha llegado todavía. Tendemos a pasar por alto el momento presente. Puesto que éste es el único momento que puede ser vivido, si no lo vives ahora, jamás llegarás a vivir realmente de ningún modo. Si en verdad vives este momento presente, tenderás a no preocuparte.
Resumen extraido de Paz Interior - Peregrina. |