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Me acoste a oscuras esperando el siguiente sueño, no sabía si iba a pasar. Emergí a la subconciencia, al mundo donde pensaba que era yo pero no lo era, ese mundo donde todo pasó y pasará sin espacio-tiempo. Paseaba entre nubes de feria, parecía una festividad importante una mezcla entre fin de año y fiestas patrias, entramos a comprar diarios a una cafetería, a la que nunca habíamos ingresado, la comparamos con la que frecuentabamos, los mozos aseguraron que ésta era la mejor, por el simple hecho de que ellos estaban allí, y no había mejores que ellos. Nos sentamos en una mesa, Renny se materializó en ese momento y empezó a hacer su pataleta habitual, estaba inconforme con todo y no se divertía, yo tampoco, se lo hicimos presente a los mozos que eran los mejores así que nos cambiaron de mesa, a otra cercana a dos señoritas agraciadas a la distancia. No eran las que yo prefería para regodearme la vista, pero al parecer la retroproyección fue de Renny que si las estaba disfrutando, conocía sus gustos. En el momento los mozos trajeron nuestros pedidos telekinéticos, de forma disimulada fusionaron las dos mesas en una, sin que nosotros nos sintieramos incomodos por haber interrumpido la charla de las chicas, ni ellas de nuestra presencia a su lado. Yo empece a devorar el postre que era exactamente lo que había imaginado, Renny platicaba con la chica Uno, ella era un poco regordita de rostro, pero simpática y de buen cuerpo, que era lo que le interesaba a Renny. Ya la tenía agarrada de la mano, semiarrinconada y prometiendo que no sería como el resto de los hombres de su vida, porque él era distinto, respetuoso y tenía muchas responsabilidades, in florus intoxicante. Me dí cuenta que Renny estaba borracho, se había emborrachado de lujuria sin avisarme, no era justo para conmigo, si salimos juntos por lo menos tenemos que beber iguales, no le reproche nada, empece a elevar mi nivel de ebriedad dosificadamente para disfrutarlo, conversando con chica Dos, a la que notaba más interesada en mí a medida que se acercaba y hablabamos, Renny empieza a ver a chica Dos, mientras apretaba a chica Uno, lanzandole sus miradas suspicacez, Chica Dos coloca su cabeza en mi hombro y aprieta mi mano con mucha fuerza, Renny se mata de risa junto con chica Uno mientras nos observan, chica Dos me abraza y besa apasionadamente. El local se llenó de forma abrupta, a pesar que tenía la capacidad de autoampliarse y expandirse, los requerimientos del público lo desbordaron, el café había tomado la forma de un coliseo cerrado, pero no daba abasto, la gente seguía ingresando y solicitando a la banda del concierto, todos decían si estamos en un coliseo tiene que haber una banda, no?. Los mozos en su desesperación por no dejar de ser los mejores tomaron a gente que estaba sentada en las mesas y los pusieron en un improvisado estrado calzandoles instrumentos, naturalmente el universo hizo que esos concurrentes sean músicos totalmente reconocidos, los mejores en su campo, el único que no resaltaba era Gian el tecladista que era un virtuoso vecino mío, supongo que algún día tambien compartiría con los grandes como ahora. Tenía a Chica Dos semiacostada en las sillas y no sabíamos que hacer porque la gente nos abrumaba. Renny completamente borracho se olvido de chica Uno y siguió bebiendo líbido, intentamos sacar a Renny de allí porque el local iba a colapsar ya que el grupo de músicos había generado una histéria colectiva que podría ocasionar daños irreversibles en el planeta. Las chicas llebaban a Renny en hombros mientras yo abría campo entre la multitud apretujada, estabamos intentando salir mientras todos quería entrar. Logramos teletransportarnos desde la primera mesa hasta la salida, entonces desperté. |
oe y que calcinas para teletransportarte? bien huiro tu post