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En cierta naturaleza los animales eligen un gobernante periódicamente. Hace algún tiempo se eligió a el Caballo, éste con su imagen imponente y verborragia logró la preferencia de sus electores, todos deslumbrados por sus brios y presencia, se dejaron llevar por lo que veían y las apariencias engañan. El caballo estaba respaldado por el partido del unicornio, que ejemplificaba al unicornio dorado como maestro y guía, este tenía muchos adeptos incondicionales que hacian de su partido casi una secta ciega englobando a una gran mayoría. El caballo gobernó irresponsablemente desde el primer momento, cometiendo graves errores, cegado por el ego y el poder. Sólo le importo la imagen que proyectaba y lo que opinaba su entorno y seguidores acomedidos, así como los miembros de su partido. Al final se vió sumido en una debacle de problemas que no era capaz de resolver por su incompetencia y para lo que no estaba capacitado, pero siempre sin aprender la lección desafiante y altanero. Los electores aprendieron a no dejarse llevar por el verso, las apariencias o los partidos políticos sectarios.
En los tiempos de las nuevas elecciones apareció un candidato que surgió de lo más profundo de la naturaleza, por lo mismo calo en la simpatía de los demás animales, al ser una criatura que salió de lo mas bajo, prácticamente de la nada y sin ningún respaldo de partido político, la Rata.
La Rata logró ser elegido luchando contra los candidatos fuertes y bellos como el Elefante y la Gaviota y sobresaliendo contra todo pronóstico. Gracias a su persistencia y ambición se convirtió en un gobernate enérgico y (casi) dictatorial, con el tiempo sacó a relucir su ambición y se consumió en poder, e hizo todo lo posible para no dejarlo. Llegando a cometer los mas viles crimenes y atropellos contra el prójimo, sólo para seguir gobernando el mayor tiempo posible. Cuando el resto de animales se dió cuenta de la ambición de la Rata se pusieron en pie de lucha para sacarlo del poder, fue entonces que la Vicuña, oportunista, proyectó su afán de ser el nuevo gobernante. Los electores aprendieron otra lección de nada vale tener un gobernante de origen humilde y laborioso, pero que coacte su libertad y se vicie en el crimen y la corrupción.
La Vicuña empezo a movilizar y organizar la caída de la Rata, esta perdió el poder y tuvo que huir antes que le hagan pagar por sus crimenes.
Entonces se emplazó en el poder, ésta identificada con los animales de la región por sus rasgos autóctonos supo sacarles provecho. Pero cometió los errores del Caballo y la Rata juntos. Por lo que su desprestigio y mala gestión eran vox populi. Los electores entendieron que la vicuña era oportunista, egocentrica, incapaz, corrupta y casi criminal, reuniendo todos los errores de los anteriores aportando un sin numero de errores propios.
Una vez más los electores tenían que decidir gobernante pero ahora con precedentes frescos y ejemplos de errores cometido, se enrumbaban a una nueva decisión.
Lamentablemente, tanto la Vicuña como el Caballo y la Rata fueron mediáticos y cuando se hicieron con el poder olvidaron para que fueron elegidos.
La naturaleza tiene cada cierto tiempo una nueva oportunidad... ¿elegirían nuevamente a uno de los candidatos anteriores, el Caballo, la Rata o la Vicuña?
MORALEJA: La moraleja la escribes tú.
Cualquier parecido con la realidad es ficción.
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y aún asi hay gente que duda que el Perú sea el paÃs de la fantasÃa...